La democracia urbana: una vieja historia

Presentación de F.L. Ganshof
Traducción de Íñigo Jáuregui Eguía

18,00 

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Sinopsis

El nacimiento de las democracias medievales en los Países Bajos se asentó sobre sólidas bases. Convertidas en auténticos emporios del comercio internacional, las ciudades belgas acogieron un gran número de mercaderes. La nueva población burguesa que habitó estas ciudades no redujo sus aspiraciones a reclamar privilegios económicos (mercados, ferias) o exenciones tributarias, sino que se preocupó por conseguir, y obtuvo en el s. XIII, el derecho de administración, legislación y jurisdicción autónomas, así como el poder erigir murallas, reclutar soldados y firmar alianzas.

Por este motivo, algunas ciudades de la futura Bélgica, como Brujas, centro neurálgico del comercio europeo, Gante e Yprés, con importantes industrias textiles, Lieja, Bruselas y Lovaina, con industrias de diverso tipo, se convirtieron en auténticos Estados dentro del Estado. De este modo, paralelamente al desarrollo de las cortes principescas, donde tenía cabida la poesía del trovador, se cimentaba con firmeza una brillante civilización urbana, burguesa, que se complacía en la fundación de escuelas, creación de obras didácticas y construcción de edificios religiosos y civiles.

Citas destacadas

«El maestro Pirenne es sin duda el mejor conocedor de la vida ciudadana en la Edad Media»

José Ortega y Gasset

Autoría

Bélgica, 1882 – 1935
Historiador belga.Se doctoró en 1883 en la Universidad de Lieja, inclinándose desde entonces por el estudio de la Edad Media; un año después se incorporó a la cátedra de William Ferdinand Arndt en... [sigue]

Ficha técnica

ColecciónEnsayo
Núm. edición1ª edición
Año edición2009
ISBN978-84-613-1908-4
EAN9788461319084
PresentaciónRústica con solapas
Tamaño13 × 19 cm
Páginas310