Palestina es un microcosmos del mundo: miserable, furiosa, tensa y fragmentada. En llamas. Obstinada. Digna. Mientras el Estado colonial de Israel continúa infligiendo una violencia devastadora, las verdades esenciales se ocultan de forma deliberada: se mima a los perpetradores, mientras que a las víctimas se las culpa y se las lleva a juicio. El mundo … Víctimas perfectas y la política del encanto