«Si las paredes hablaran. Una historia íntima del hogar».

Los más veteranos recordareis la etiqueta «para todos los públicos». Se usaba en tiempos de censura para indicar que en una película no había sexo; que respondía a la moral católica que se encargaba del asunto. En la realidad no existen muchas cosas o situaciones que se ajusten a una etiqueta semejante, pero en el caso de este libro puede decirse que sí.