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Aprender a explorar la incertidumbre de la mano de Rebecca Solnit

Por 20minutos  ·  28.07.2020

“¿Cómo emprenderás la búsqueda de aquello cuya naturaleza desconoces por completo?”. La paradoja planteada por Platón en uno de sus diálogos es el punto de partida de esta colección de nueve ensayos sobre el viaje a lo desconocido. Formulada por una alumna en uno de los talleres impartidos por Solnit, la pregunta lleva a la escritora estadounidense a interesarse por historias de personas que se pierden y, sobre todo, lo que sucede y cómo reaccionan cuando son encontradas.

Autora de Los hombres me dicen cosas, la obra de Rebecca Solnit gira en torno a multitud de temas dispares, entre ellos, el activismo social, el medioambiente o el feminismo. En esta ocasión, divaga entre materias diversas como la historia, la política o el arte, al mismo tiempo que comparte retazos de su vida familiar, la historia de un amor o sus inicios como escritora. En varios momentos de la lectura se tiene la sensación de que es la propia Solnit la que está perdida. 

Sin embargo, cada uno de los ensayos termina siendo tejido al resto por un hilo continuo que los atraviesa a todos: la idea de perderse en un sentido espacial, mental o espiritual con el fin de trascender, del mismo modo que Waldo Emerson o Henry David Thoreau nos sugirieron en sus escritos. Y es que su escritura errante puede compararse con una vida nómada que, a pesar de su movilidad, tal y como explica en el libro, tiene circuitos fijos y relaciones estables con los lugares.

Cuatro de los ensayos comparten el mismo título, El azul de la distancia. En ellos, Solnit hace referencia a la lejanía, a ese borde difuso entre el cielo y la tierra y que tanto se ha utilizado en la historia de la pintura para dar forma a lugares remotos en los que terminan por mezclarse todos los colores. La obra de Yves Klein cobra especial relevancia cuando la autora se sumerge en la metáfora del azul característico en la obra del artista -él mismo lo registró con el nombre de International Klein Blue-; y también cuando relata la fantasía soñada por el pintor de poder volar. Una ilusión reflejada en la famosa fotografía Salto al vacío, tomada en una calle de París en 1960, donde vemos al francés tirándose sin reparos por una ventana.

En Una guía sobre el arte de perderse (Capitán Swing, 2020), encontramos historias sobre personas que, de un modo u otro, dejaron la puerta abierta a lo desconocido y se atrevieron a recorrer pasajes oscuros, interiores o exteriores, con el fin de encontrar nuevas fuentes de luz. “Perderse es estar plenamente presente, y estar plenamente presente es ser capaz de encontrarse sumergido en la incertidumbre y el misterio”, nos explica la escritora en las primeras páginas haciendo referencia al pensamiento del filósofo alemán Walter Benjamin. 

Uno de los episodios más curiosos es el de Cabeza de Vaca, el explorador español que se perdió en el delta del río Misisipi

Al mismo tiempo, esta guía nos ofrece relatos sobre mujeres y hombres que se perdieron, huyeron o fueron secuestrados y al regresar a sus hogares se sentían desarraigados. Narraciones, todas, sobre el descubrimiento de nuevas perspectivas, la transformación y la trascendencia personal. Uno de los episodios más curiosos es el que protagonizó Cabeza de Vaca, el explorador español que se perdió en el delta del río Misisipi, donde fue capturado y hecho esclavo por una tribu de nativos hasta que consiguió escapar. 

Avanzando hacia el oeste, vivió con varias tribus con las que aprendió diversos idiomas. Después de diez años llegó a Nuevo México y allí se reunió con los que una vez fueron sus compatriotas, aunque tardó unos días en recuperar los hábitos de llevar ropa o dormir en cualquier lugar menos en el suelo. Solnit concluye que para Cabeza de Vaca y otros europeos perdidos en América “lo lejano se convirtió en cercano y lo cercano se volvió lejano. Abrazaron lo desconocido en lugar de rechazarlo, y en el transcurso de este proceso lo desconocido pasó a volverse familiar”.

Son los aspectos desconocidos de la vida, asociados en muchas ocasiones a la transformación, la incertidumbre, el vacío o la soledad, los que necesitamos abrazar para derribar las barreras que nos limitan. “El amor, la sabiduría, la gracia, la inspiración: ¿cómo emprender la búsqueda de cosas que, en cierto modo, tienen que ver con desplazar fronteras del propio ser hacia territorios desconocidos, con convertirse en otra persona?”, plantea la autora casi al comienzo del libro. Adelante, invita al lector, ve a por ello, comienza la búsqueda y piérdete en el camino.

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