Un año más hemos trabajado en una propuesta editorial tan crítica como propositiva, pensada para orientarnos en un mundo cada vez más convulso, con la esperanza de que algún día todo mejore y podamos dedicarnos exclusivamente a publicar poesía.
Abrimos 2026 con Historia para el mañana, del filósofo social Roman Krznaric, un recorrido por mil años de historia que nos muestra lo que el pasado puede enseñarnos. En una época obsesionada con el presente, Krznaric nos invita a usar la historia para reimaginar el futuro. Comprender cómo otras generaciones afrontaron sus crisis nos abre nuevas vías de acción, plantea preguntas inesperadas y nos recuerda que siempre existen caminos alternativos.
En un mundo tan complejo, a veces necesitamos mirar hacia dentro y encontrar un hogar emocional, pero a menudo nos faltan palabras. Por eso, en enero publicamos Diccionario de las tristezas sin nombre, en el que John Koenig llena poéticamente esos vacíos del lenguaje. A través de definiciones y etimologías, crea términos nuevos y hermosos que amplían nuestra capacidad de expresarnos: palabras inventadas para emociones que sentimos, pero aún no sabemos nombrar.
Y porque siempre es mejor nombrar los sentimientos que dejarnos arrastrar por las pseudociencias, en febrero llega Conspiritualidad, de Derek Beres, Matthew Remski y Julian Walker. Un análisis del inquietante auge de los influencers que mezclan espiritualidad y bienestar new age con discursos paranoicos. Su investigación destapa delirios, fraudes, estafas y dinámicas sectarias que proliferan en Internet, traicionando la confianza de quienes buscan alivio en tiempos inciertos.
Caigamos o no en redes y engaños, todos necesitamos un techo. En un contexto de urgencia, en marzo publicamos Generación inquilina, del investigador del CSIC y sociólogo Javier Gil, que analiza cómo la vivienda se ha convertido en el principal activo financiero del capitalismo y en la base de un sistema rentista que obtiene beneficios no de producir, sino de poseer. La vivienda en propiedad —y la capacidad de heredarla—, señala Gil, configura hoy una nueva jerarquía económica que acelera la desigualdad.
Además de la vivienda, no podemos ignorar la mayor amenaza de nuestro tiempo: el cambio climático. Por eso, en abril publicamos El gran delirio, de Amitav Ghosh, donde el candidato al Nobel se pregunta por qué una crisis de tal magnitud ha quedado fuera de la imaginación cultural, literaria y política, atrapada en narrativas de progreso que impiden comprender y contar lo que realmente sucede. Para afrontarla, sostiene, necesitamos imaginar nuevas formas de vida humana, y la ficción es la herramienta más adecuada.