Here comes the sun
Sinopsis
Cada dieciocho horas, el mundo instala paneles solares equivalentes a la potencia de una central nuclear. Al mismo tiempo, la combustión sigue derritiendo nuestros polos, envenenando nuestros cuerpos, agravando la desigualdad global. Y ya no es necesario: sabemos cómo convertir en energía los rayos del sol. Aunque nuestro clima y nuestra democracia se están desmoronando, McKibben insiste en que este momento también está lleno de posibilidades. La energía solar y la eólica se han convertido en las más baratas del planeta y están creciendo más rápido que cualquier otra fuente de energía en la historia; si logramos seguir el ritmo, podremos limitar los daños del cambio climático y reordenar el mundo sobre bases más sensatas y humanas. No se puede acaparar la energía solar ni mantenerla en reservas: debe estar al alcance de todos. Here comes the sun cuenta el auge de estas energías y la lucha desesperada de la industria de los combustibles fósiles y sus políticos por restringirlas. Desde los ciudadanos que, en un año, instalaron paneles solares equivalentes a un tercio de la red eléctrica de Pakistán hasta la sexta economía más grande del mundo —California—, que ha reducido casi a la mitad su uso de gas natural en los últimos dos años, McKibben traza la llegada de una energía solar abundante y barata. La esperanza de una nueva civilización que mire al sol como la estrella que alimenta nuestro mundo.
