Hay que resistirse al entristecimiento de las ciudades 

El antropólogo Manuel Delgado publica ‘Todas las ciudades están poseídas’ para reclamar espacio para la espontaneidad, la alegría y todo aquello que altera las calles y que da pavor a una “clase media inexistente”. “Lo que quisiera ver vigilado, controlado y fiscalizado es justamente lo que se deja en libertad, por ejemplo, el precio de la vivienda”. En cambio, reclama que nos dejen “la libertad de jugar a la pelota en la calle”.