Los músicos nos cuentan su vida en primera persona

20 minutos » 12.01.2017

La autobiografía ha dejado de ser un género reducido a expertos en grandes figuras.
Entre los músicos que han publicado sus memorias el pasado año destacan Anthony Kiedis, Moby, Bruce Springsteen o Patti Smith.
El polifacético músico español Paco Martínez acaba de publicar ‘Loco. Cómo no llevar un estudio de grabación’.

Con solo 14 años, Anthony Kiedis se inyectó por primera vez cocaína en una de las fiestas organizadas por su padre. A partir de entonces, por las venas del cantante de los Red Hot Chili Peppers fluyeron speed, alquitrán negro, LSD o heroína China White. Scar Tissue (Capitán Swing, 2016), su autobiografía, comienza también con un chute. Desde su casa en Hollywood Hills, el músico contempla el valle de San Fernando mientras su enfermera le administra ozono para tratar la Hepatitis C que sufre como consecuencia del consumo de drogas. Lleva dieciséis años limpio.

Mientras que antes la autobiografía era un género reducido a expertos en grandes figuras, hoy son los mismos músicos quienes deciden contar por cuenta propia su vida. La lista del pasado 2016 es larga, y en ella aparecen, además de Kiedis, artistas como Moby, Bruce Springsteen o Patti Smith.

Para esta última es ya su segunda incursión. Con la primera, Éramos unos niños (Lumen, 2010), la popular rockera consiguió obtener el National Book Award. Sin embargo, M Train (Lumen, 2016) no ha tardado en proclamarse como uno de los libros de no ficción de más éxito en librerías. A Smith se suma ahora Françoise Hardy como otra de esas mujeres incombustibles que ha decidido relatar su carrera musical en La desesperación de los simios… y otras bagatelas (Expediciones Polares, a la venta el 25 de enero).

En un terreno más alternativo, Stuart Murdoch, el líder de Belle and Sebastian, es el portavoz de su propia vida en El café celestial (Expediciones Polares, 2016). Mientras que Mark Oliver Everett, conocido como Mr. E y líder de la banda Eels, se alza entre las desgracias de su vida y lo grita bien alto en Cosas que los nietos deberían saber (Blackie Books, 2009).

Las autobiografías están de moda, y muchas logran un hueco en las listas de superventas. Ejemplo de ello son Mr. E y el pianista británico James Rhodes, que acaba de publicar su segundo libro, Toca el piano (Blackie Books). Con Instrumental (B. Books, 2015), Rhodes reivindicó la música clásica y su poder sobre las personas, y de paso reavivó este género literario. Si con ella pudo cambiar su vida, por qué no la de otros.

No todo son grandes estrellas

Algunos artistas españoles también se han animado a escribir sus memorias. Las más recientes son las del polifacético músico Paco Martínez, más conocido en el circuito alternativo como Paco Loco. El productor por excelencia del indie estatal cuenta en Loco. Cómo no llevar un estudio de grabación (Hurtado & Ortega, 2016) los entresijos musicales de su particular oficina del Puerto de Santa María (Cádiz).

Memorias recientes que han triunfado

Scar Tissue: Sexo, drogas y rocanrol podría ser el resumen perfecto de las memorias de Anthony Kiedis. El líder de Red Hot Chili Peppers repasa toda su trayectoria vital y musical en una autobiografía trepidante.
Born to run: A Bruce Springsteen le ha costado siete años reunir sus memorias. En ellas recoge su infancia en Nueva Jersey, su pronta vocación por la música, los inicios en Asbury Park y el posterior ascenso junto a E Street Band.
Porcelain, mis memorias: En esta autobiografía, el músico Moby relata sus vivencias entre los años 1989 y 1999. El proceso creativo del autor queda conectado con los ambientes en los que se desenvolvió hasta consolidar su carrera.
Autobiografía: Morrissey formó parte del grupo que en solo cinco años revolucionaría la historia de la música. Cantante, compositor y cofundador de los Smiths entre 1982 y 1987, ha continuado su carrera en solitario desde entonces.
M Train: Patti Smith construye un autorretrato íntimo donde dibuja, a través de los lugares y personas con los que se cruza, los aspectos de su vida que han dado lugar a un universo que la ha convertido en poetisa y cantante.
Aún no estoy muerto: La carrera musical de Phil Collins se fraguó en los clubes nocturnos de Londres. Acabó por convertirse en batería de Génesis y, después, en cantante de la banda tras producirse la marcha de Peter Gabriel.

Autor del artículo: Eduardo G. Cuasimodo