Los libros ilustrados más bonitos del año

Harper Bazaar » 28.12.2017

Que ya estamos hartas de ser invisibles -o visibles solo como muñecas- se traduce en el mundo editorial en la publicación de obras que nos muestran que sí existimos, solo que no aparecemos. Parece un juego de magia pero en realidad se trata de uno de poder. Y nosotras reclamamos espacios, también en los libros. Mujeres de ciencia. 50 intrépidas pioneras que cambiaron el mundo (Capitán Swing), de Rachel Ignotofsky e ilustrado por ella misma, es un libro maravilloso para descubrir a pioneras ingenieras, biólogas, matemáticas, médicas, astronautas, físicas… No querrás que se acabe y llenará tu cabeza -o la de esas niñas y esos niños que te rodean- de modelos a seguir; además verán que más allá de los libros de texto, las mujeres sí que hacen cosas, tan chulas como ser de las primeras en advertir sobre los nocivos efectos de la contaminación en la naturaleza. Otra joya es Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes (Planeta de Libros, de Elena Favilli y Francesca Cavallo, el libro que más crowfunding ha recaudado en la historia es un compendio de mujeres que decidieron no ser consortes sino protagonistas y que responde a una sencilla pregunta: ¿qué pasaría si en vez de soñar con casarse con un príncipe, ella hubiera soñado con crear una vacuna, ganar una medalla olímpica o caminar sobre el planeta Marte? Pues va a ser que esto ocurre en la realidad. Este es, por cierto, uno de los libros de cabecera de Cristina Pedroche. También en su nuevo cómic, Idiotizadas (Zenith), Moderna de Pueblo -el personaje ilustrado creado por Raquel Córcoles- realiza una divertida crítica de género a los cuentos más famosos -con el revelador subtítulo, un cuento de empoderhadas-; la protagonista de su historia es una Bella Durmiente-Moderna de Pueblo aunque en su periplo vital no será un príncipe, sino sus amigas Gordinieves, Zorricienta o La Sirenita pescada quienes le quiten la venda patriarcal de los ojos. Perfecto para desaprender estereotipos.