El infierno moderno de Dante

El Mundo » 17.08.2017

comparte:

El holocausto olvidado de la Segunda Guerra Mundial

La escritora norteamericana Iris Chang rescata en ‘La violación de Nanking’ la masacre que el ejército japonés llevó a cabo en la antigua capital china de Nanking, una atrocidad que sigue hoy siendo negada por el Gobierno

“Pocos saben que los soldados empalaban a bebés en bayonetas y los arrojaba, todavía vivos, a calderas de agua hirviendo. Violaban en grupo a mujeres de entre doce y ochenta años y después las mataban cuando ya no podían satisfacer sus demandas sexuales. Yo decapité a gente, la dejé morir de hambre, la quemé y la enterré viva, en total más de doscientas personas. Es terrible que pudiera convertirme en un animal y hacer estas cosas. Realmente no hay palabras para explicar lo que hacía. Era verdaderamente un demonio”.

Esta confesión de un soldado japonés implicado en la violación de Nanking es sólo una migaja de la barbarie que perpetró el ejército nipón en la antigua capital china desde su ocupación en diciembre de 1937. Cerca de trescientas mil personas fueron asesinadas a sangre fría. Sus vidas, así lo recoge otra declaración, eran insignificantes y la de un cerdo valía más porque al menos era fuente futura de alimento.

Resulta como mínimo curioso el proceso de selección de las grandes masacres de la Historia Contemporánea. Todos conocemos las atrocidades nazis y los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. En cambio otras barbaridades han quedado ocultas en el recuerdo, casi como si no hubieran existido, de la masacre de Badajoz en la Guerra Civil española al genocidio armenio, de la hambruna ucraniana de los años treinta a la crueldad del país del sol naciente durante toda la Segunda Guerra Mundial.

Antes de entrar en los motivos de este olvido conviene recordar los hechos para que nunca más desaparezcan de la memoria colectiva. Este impulso inspiró a la norteamericana Iris Chang (1968-2004) para escribir La violación de Nanking, que ahora aparece en nuestro país de la mano de Capitán Swing, editorial siempre atenta a la hora de rescatar joyas imposibles de encontrar en nuestras latitudes.

Autor del artículo: Jordi Corominas i Julián