De Leonard Cohen a Nick Drake: ocho lecturas navideñas con coartada musical

El Diario.es » 20.12.2017

“Soy memoria de un tiempo de barrio / ciudad de extrarradio de lata y cartón / Soy un verso lanzado al futuro, / proyecto seguro, guitarra y canción”. A Luis Pastor (Berzocana, Cáceres, 1952) le cuesta reconocerse en el presente.

Es un hecho palpable sólo con echarle un vistazo a esa fotografía de portada, virada en rojo pero que no cuesta imaginar en sepia. También cuando titula a estas memorias “¿Qué fue de los cantaurores?”, pregunta sin respuesta que no se interroga tanto por la vitalidad de un género como por la actitud de toda una sociedad.

Y es finalmente palpable en sus palabras, cuando rememora una cultura de barrio y verso que resulta cada vez más extraña en la hoguera de las vanidades de nuestro tiempo.

A sus 65 años Pastor afronta unas memorias, y lo hace (no podía ser de otra manera) rimando octosílabos. Son 426 poemas en los que rememora su desembarco en Vallecas a principios de los sesenta, los tropiezos con la censura franquista, la hermandad con Serrat, Andión, Labordeta o Ferlosio, sus escaramuzas por Europa, la lucha sindical…